Mitos y leyenda: El baile de Frau (Relato corto)

Cuentan que hace mucho tiempo Frau vivía sola en una cabaña, en el interior del bosque. Cansada de tanta soledad un día decidió ir al pueblo más cercano en búsqueda de compañía. Como tenía muchos años sin comunicarse con otro humano sintió temor por tener que entablar una conversación, sin embargo las sonrisas de losSigue leyendo «Mitos y leyenda: El baile de Frau (Relato corto)»

Carmen M. Sosa: Salvemos el entorno (17)

Las frases recopiladas por Manuel exigen que Carmen M. Sosa revise con más frecuencia el chat «vida próspera». Le lleva varias horas organizar esas expresiones para que puedan reflejar las ideas que ellos manejan en sus conversaciones, sin embargo es divertido. Realiza la labor con sumo interés y asume los riesgos. Se percibe como laSigue leyendo «Carmen M. Sosa: Salvemos el entorno (17)»

Cómo ser inmortal y no morir en el intento (relato corto)

Aunque los textos no tienen sonido, José escucha la discusión cuando lee en su smartphone: «Nos vemos en el lugar de siempre. Tenemos que hablar» Sale de la aplicación del WhatsApp y así enmudece de sopetón a esa voz, luego desliza el móvil sobre el escritorio.

Mitos y leyendas: la polilla esfinge y la segunda llegada de Achlys

La lluvia inesperada dejó sin luz a toda la ciudad. El hospital necesitó poner en funcionamiento el transformador de energía de emergencias, pero esos microsegundos sin luz fueron suficientes para que algunas personas conectadas a las máquinas de respiración, dejaran de existir. Fue una noche oscura, trágica, con mucho tráfico en la sala de emergencia.

El intruso (microrrelato)

Atormentado por ese mundo, reflexionaba sobre la luz y la oscuridad mientras realizaba bocetos: puentes imposibles, abismos, gemas preciosas simulando fuego, puertas de colores que representaran transiciones…

Un zumbido rompió el sagrado silencio. Con los ojos atentos decidió ponerle fin al intruso. Al volver la vista hacia la ahora caótica mesa, abrió la boca en un grito que no salió. Los dibujos estaban esparcidos, el tintero volcado los había manchado de rojo como símbolo de la muerte de la pobre mosca que no logró destruir la puerta de plata, que permaneció intacta.

***

Participa en Escribir jugando (septiembre)