Viaje inesperado (Relato corto)

La publicidad me deslumbró, no pude detener mis dedos y sin percatarme del precio compré aquello que tanto me atrajo. Pasaron los días y al no tener noticas sobre el envío me comuniqué varias veces con la compañía. La respuesta fue siempre la misma: “Su envío está en camino”.

Mitos y leyenda: El baile de Frau (Relato corto)

Cuentan que hace mucho tiempo Frau vivía sola en una cabaña, en el interior del bosque. Cansada de tanta soledad un día decidió ir al pueblo más cercano en búsqueda de compañía. Como tenía muchos años sin comunicarse con otro humano sintió temor por tener que entablar una conversación, sin embargo las sonrisas de losSigue leyendo «Mitos y leyenda: El baile de Frau (Relato corto)»

La gran parranda (microrrelato)

Ignoró las advertencias. Inhaló todos los polvos galácticos de las estrellas. Creyó bailar hasta que sus pies se hundieron en una nube imaginaria. Los presentes la vieron caer estrepitosamente al suelo. Alguien dijo: Alicia viajó al inframundo, corramos antes que llegue la poli. Participa en:

La niebla (relato corto)

Intento cerrar los ojos con fuerza. No sé si parpadeo. Si los tengo abiertos o cerrados. En cualquier caso deseo que sean un interruptor que apaguen el ruido monótono de aquellas palabras que ya resultan perturbadoras. Las escucho día y noche. No me dan descanso. Me agotan sus murmullos cerca de mi rostro “te quieroSigue leyendo «La niebla (relato corto)»

Nuevo servicio del ministerio de grabaciones (relato corto)

Es inevitable sentir que me observan al salir de casa. Escucho el sonido de las mirillas de los vecinos, las persianas que bajan de golpe y a las espesas cortinas cerrarse para esconder ojos inquisidores que permanecen dibujados en sus pliegues. En la plaza, la parada del autobús, en las compras apresuradas, percibo rumores queSigue leyendo «Nuevo servicio del ministerio de grabaciones (relato corto)»

La sonrisa de Guillermo Agrimony (microrrelato)

Nadie recuerda las facciones, ni el color de los ojos de Guillermo Agrimony, pero sí su cálida y amplia sonrisa que parece no abandonarlo. Con la alegría que perciben de él, se sentó frente a la tarotista: «Del Olimpo te envían la energía del agua para calmar el ardor de tu rostro»