Juguete entre sus brazos (relato corto)

Sentía la presión de sus familiares y amigos al decirle que no podía continuar con tanta soledad, que necesitaba compañía con urgencia o su vida no tendría sentido. Era tal la insistencia que sucumbió al ver su mirada ansiosa de amor. En ese momento decidió que ya tendría a quién mostrar para callar esas afirmaciones. Lo conquistó con palabras que le sonaron amistosas. Juntos se mudaron a su piso en un edificio decente, muy bien ubicado, con vecinos silenciosos y amantes de los rumores.

Juguete entre sus brazos

Para poder salir a pasear por las tardes le compró todo tipo de ropa muy mona que representaba muy bien el status que ahora tenía. Pronto logró callar las voces sobre su soledad y ya de paso despertar la tan ansiada envidia, le complació mucho sobre todo la de sus vecinos.

Llamar la atención fue un arma de doble filo porque pronto esos halagos se convirtieron en críticas a la ropa que usaban, al escándalo que hacían cada vez que llegaba del trabajo con las excesivas manifestaciones de cariño, que eran continuas, escandalosas, definitivamente perturba la paz vecinal.

Las quejas de los vecinos sobre los ruidos le generó una gran angustia y decidió tomar cartas en el asunto. Habló con su médico, el mismo que los había presentado. Este le aconsejó hacerle una pequeña operación de desvocalización para extirpar las cuerdas vocales y así evitar las posibles molestias que ocasionan sus expresiones tan eufóricas.

—No sentirá ningún dolor, ni siquiera se va a dar cuenta. —Así le dijo.

En verdad fue una operación muy simple, duró pocos minutos y la recuperación también fue sencilla, no tuvo que hacer ningún cambio en sus horarios para atenderle ya que se portaba muy bien, apenas se sentía su presencia. Por fin los vecinos dejaron de murmurar a su paso.

Una calurosa tarde de verano tenía que ir al supermercado para hacer las compras, le puso un traje muy lindo y decidió ir en el coche. Lo acomodó con mucho cuidado en el asiento de atrás, ajusto bien el cinturón de seguridad. El supermercado estaba abarrotado y tardó mucho. Al salir se encontró con unos amigos y les comentó que tenía más de dos horas para comprar esas tonterías. Todos estuvieron de acuerdo que, entre el calor, la gente y la lentitud de los empleados habían perdido mucho tiempo. Hablaron de estos temas y entre quejas y chistes se fueron. Arrastró los carritos de las compras para tomarse algo refrescante. Así pasaron dos horas más desde la charla entretenida hasta que decidió que ya era hora de marcharse. Caminó con mucha lentitud porque, insisto, el calor era insoportable. Cerca del coche se percató que había un grupo de personas que comentaban alrededor del suyo.

— ¡No hacía ningún ruido!

—Parecía que se quejaba, ¡pero no se escuchaba nada…!

A pesar que el calor le hacía sudar a chorros, apresuró el paso. Un policía le interceptó para preguntar si ese era su vehículo. Afirmó con la cabeza mientras, por insistencia de la multitud y del policía, abría el coche y un vapor insoportable, caliente, salió de su interior. Todos se miraron con tristeza y asombro al encontrar al lindo perrito con su traje de chaqueta y la lengua como una corbata. Reacciono ante la terrible escena, lo tomó en sus brazos con gestos que se podían interpretar de mucho amor y arrepentimiento. Los demás se alejaron discretamente para no perturbar esos momentos tan trágicos.

Mientras le cerraba sus ojitos desorbitados pensó «Pobrecito… es solo un perro. Ya buscaré a otro que no sea tan tonto»


13 comentarios sobre “Juguete entre sus brazos (relato corto)

  1. ay que historia, se me ha quedado el corazón en un puño. No puedo con estas cosas… Me parte el alma totalmente. Para mi los animales son sagrados no entiendo como se les puede hacer algo así.

    Le gusta a 1 persona

  2. Que fuerte, me rompe el alma. Pero desgraciadamente esto no es una historia casual, es la vida real.
    Si no sabes lo que significa tener un animal, no lo tengas, simplemente dale la oportunidad a otra persona de tenerlo.
    B7s

    Me gusta

  3. Que triste! Lamentablemente eso sigue pasando. No todas las personas son aptas para tener mascota, y a pesar de lo sucedido el dueño todavía lo seguía viendo como un objeto. Un perro es un compañero de vida, no deberían adoptar si no están preparados para cuidarlos y darles la vida que se merecen.

    Me gusta

  4. Hola Rosa,
    es cierto, los perritos sean del tamaño que sea lo pasan muy mal con los calores. Y más cuando hay esas oleadas que parece que no sale vivo ni cristo. Me has despistado, tengo que decir que pensaba que era ella la del traje, para que veas que soy una despistada jjajajja ay! tu imaginación no tiene limites. Y me recuerda a esa técnica del “Narrador embustero” leí, y me ha echo mucha gracia. Feliz inicio de semana. Yo en wordpress publico mañana pero en El Rincón de Keren, ya hay post para hoy lunes. Saludos!!! Buen post!

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .