A propósito de: Split (Múltiple/Fragmentado) (Película 2016)

Split (Múltiple en España y Fragmentado en Hispanoamérica) es una película de suspenso y terror psicológico del año 2016. Pertenece a una secuela indirecta de los films «El protegido (2000)» y «Glass (2019)» dirigidas por M. Night Shyamalan, quien en esta ocasión arma un rompecabezas perturbador. De nuevo el suspenso nos mantiene en vilo desde el comienzo hasta el final, como el que nos hizo vivir con The Sixth Sense (Sexto sentido) en 1999.

La puedes ver si quieres:
Asustarte😮😨😨😱😱
Luchar😎
Pelearte con el mundo😕😯
Pensar🤨🤨🤔🤔🤯
Test de BechdelN/A
ver  tabla.

Cuando nos adentramos en una película, libro o serie es emocionante descubrir cómo el autor retrata la personalidad de sus protagonistas y cómo se desarrolla la trama. Muchas veces llegamos a pensar que lo que nos muestran es exagerado, pero este no es el caso. Split no es ficción, es la representación de una realidad que asusta y que el común de los mortales conocemos muy poco.  

En la reseña de Netflix leemos: Un hombre con varias personalidades secuestra a tres jóvenes que deben encontrar el modo de escapar antes de que aflore su más reciente y peligrosa identidad.

Para escribir el guion Shyamalan utilizó como referencia la historia de William Stanley Milligan, quien a finales de 1970, después de haber cometido varios delitos (incluido el robo a mano armada) fue arrestado por tres violaciones en el campus de la Universidad Estatal de Ohio. Los psicólogos diagnosticaron a Milligan con un trastorno de identidad disociativo y sus abogados alegaron locura. Fundamentaron que los crímenes fueron cometidos por dos de sus personalidades alternativas, sin que Milligan se diera cuenta. Fue la primera persona en plantear tal defensa (trastorno de personalidad múltiple) y la primera absuelta de un delito mayor por esta razón, a cambio pasó una década en hospitales psiquiátricos donde, en un principio, se conocieron diez personalidades diferentes y más tarde se descubrieron otras 14.  

Volviendo al film, el protagonista James McAvoy (como Kevin Wendell Crumb) realiza un excelente trabajo al escenificar este personaje tan complejo. De momentos asusta, pero también crea empatía y por último asombra con sus transformaciones que logra a fuerza de trabajo actoral, sin recursos de maquillaje o efectos especiales. El resto de los personajes están bien representados, pero de no ser por él la película sería una historia más de secuestros y asesinatos. La escenografía está muy bien planteada. Es simple, monótona, nos ilustra la vida de Kevin y muestra en toda su magnitud la trama central.

La película recibió un «Certificado de Frescura» de acuerdo al sitio Tomatazos (Rotten Tomatoes en Latinoamérica). También atrajo controversia: la organización benéfica australiana de salud mental SANE declaró: «Películas como esta van a reforzar una falsa noción estereotipada de que las personas que viven con enfermedades mentales complejas son intrínsecamente peligrosas y violentas». Sin embargo no creo que esta haya sido la intensión del film, por el contrario el tono del personaje principal está lleno de matices, sin adornos ni estereotipos que se regodeen en el trastorno. Lo muestra de tal forma que ves su dolor, su confusión y te hace pensar en la complejidad del ser humano.

A mi manera de entender, en este films podemos apreciar los múltiples recovecos que tenemos en nuestras mentes y que por circunstancias especiales (traumáticas) algunas personas se ven en la necesidad de recorrer varios laberintos para enfrentar la vida. Temas como estos no son para darle la espalda, sino por el contrario forman parte de la vida. Entiendo que parte de la critica esté dada por la falta de drama, de victimismo y por la trasformación final, pero en cierta forma es un x-men solo que con orígenes diferentes. Es un humano que trasforma su cuerpo con la mente, que crea fuerza desde adentro. De buena gana nos creemos a los superhéroes/villanos que vengan de otros planetas, que hayan sido modificados por algún experimento malvado o que sean tan absurdamente ricos que les de por hacer labor social para limpiar las calles de rateros y carteristas, pero pensar que la mente sea capaz de tal hazaña y modificaciones, por razones que desconocemos, asusta. Así como no creemos que todo aquel que use mayas y capa vuele, tampoco nos creemos que cualquier persona con trastorno de la personalidad sea como William Stanley Milligan o como su representación.

La película fascina por la actuación y por las posibilidades de lo que pudiera pasar. La ficción recrea e imagina y eso es este film. Terror por lo que puede ser.


Publicado por rosaboschetti

Relatos, historias, ilustraciones… y flexiones sobre arte

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