Carmen M. Sosa: Fuera del camino (22)

Carmen M. Sosa se ve obligada a entregar el dinero que Anier le dio a hurtadillas, pero ellos insisten en que eso solo abona una parte de la deuda.

—Además, habrá un cobro extra por las molestias que han ocasionado —dice Daniel, quien es el último de ellos en salir de la habitación. —Carmen, es una lástima que un peón tan valioso como tú no coronara —dice y en la mente de Carmen se dibuja su Nick del grupo de ajedrez, A8=D, luego Daniel desea una pronta recuperación a Manuel y se despide con la sonrisa amable que lo caracteriza. La pareja comprende que la deuda aumenta de forma caprichosa.

El médico que atendió la emergencia había prescrito mantener a Manuel en observación unos cinco días más, a pesar que las pruebas ya habían terminado.

Sin embargo, al día siguiente del «accidente» se presenta otro doctor en la habitación y anuncia a la pareja que Manuel será dado de alta, deberá guardar reposo absoluto en su casa y si hay algún problema debe volver a urgencias. Esa misma tarde la pareja arrastra su tristeza con cada movimiento que da hacia la calle.

Cerca del hospital la fila de taxis espera clientes, un chofer deseoso de pasajeros detiene los pasos atolondrados de la pareja. Entran en el auto, dan la dirección y en silencio contemplan el paisaje hacia su casa. Ciudad Agnus ya no les parece tan hermosa, la angustia que sienten trasformó sus calles en paisajes extraños.

Carmen y Manuel rompen el silencio al darse cuenta que el vehículo se detiene en una esquina. Le piden al chofer que continúe, la casa está cerca. El conductor sigue sin hacer nada. Unos pocos segundos bastan para que lleguen hasta el vehículo unas personas armadas con palos. Irrumpen en el taxi, los sacan de él y los golpean, mientras dicen cosas cerca de sus oídos por lo que solo ellos dos escuchan. El conductor, que había salido despavorido del auto al llegar estas personas, pide ayuda a gritos. Algunos bajan desde los edificios o salen de los locales cercanos, uno de los pocos coches que pasa por allí también se detiene y los agresores huyen sin dar tiempo a explicaciones.

Las viejas heridas de Manuel se abren y se confunden con las nuevas. El rostro de Carmen también sangra. El conductor está en shock. Alguien llama a la policía. Al poco tiempo llegan las ambulancias y son trasladados de nuevo al hospital, chofer incluido.

A pesar de la contusión Carmen puede hablar y aunque sabe, por las palabras de los agresores, que Víctor y Daniel están detrás de ese ataque no lo dice. Se limita a contar lo ocurrido. Manuel, después de ser atendido, hace lo mismo. La policía se entera que él recién salió del hospital, tras recuperarse de una golpiza o una pelea. No estaba clara la situación, el único testigo murió. Califican el caso como un «ajuste de cuentas» y confirman sus teorías con las declaraciones del conductor del taxi.

Después de pasar un largo rato en emergencias, Manuel y Carmen logran estar a solas. Hablan sobre lo ocurrido y llegan a la conclusión que estos ataques no son solo por la deuda, presumen que hay algo más detrás de ello. Deciden llamar Anier para avisarle.

—Nos vigilan y saben que tú nos ayudaste con el dinero —dice Carmen a una Anier que no sale de su asombro y que insiste en denunciar. —La policía se empeña en que es un ajuste de cuentas y para que puedan investigar debemos señalar a los culpables, pero eso no lo podemos hacer. Ya hemos visto lo peligroso que son, así que ni se te ocurra venir al hospital. Te aviso una vez que estemos en la casa —dijo Carmen para terminar la llamada.

Tarde, casi al anochecer, el médico de urgencias firma el alta de ambos. Reciben las recetas correspondientes y las recomendaciones de reposo. Manuel debe volver en una semana para observar su progreso.

Salen nerviosos y deciden llamar a un Uber. No se atreven a irse, otra vez, en los Taxis que se encuentran aparcados fuera del hospital. Esperan un tiempo y ya en el vehículo se calman un poco. El trayecto transcurre sin novedad, hasta que en una calle un camión los embiste de forma repentina y choca contra ellos.

Con el impacto, la brisa trae una servilleta hasta el rostro de Carmen M. Sosa y ella recuerda aquella mañana que buscó en el grupo de la Vida Próspera cómo redactar un propósito de año nuevo.

Deseaba tanto ser reconocida como alguien inteligente que no logró distinguir la falsedad de ese grupo. Ahora que lo sabía, era demasiado tarde. Sonríe con tristeza. Manuel la mira por última vez y le devuelve la sonrisa. Comprendió muy tarde que ella tenía razón: No es una buena idea dejar que otros guíen tus pasos.

En su casa jardín, como acostumbran llamar a su hogar en las afueras de la ciudad, Anier y todas sus hijas se disponen a ver las noticias de la noche.

Escuchan y ven las imágenes: “… de los cuatro accidentados, solo hay dos sobrevivientes: tanto el taxista como el conductor del camión están ingresados con severas heridas y contusiones. Sus pronósticos son reservados. Sobre la pareja se sabe que eran asiduos de las salas de emergencia por peleas callejeras. De igual forma lamentamos esté trágico incidente y trasladamos a la familia nuestro sentido pésame” Mientras daban la noticia salió en pantalla las fotos de los cuatro. Anier reconoció a Carmen y a Manuel en ellas. “Y a continuación la última hora nacional…” fue lo último que escuchó antes de que su mente quedara en blanco por un momento.   

FIN

Esta fue la historia de Carmen M. Sosa, un personaje de mi novela Malas decisiones. En ella su aparición es breve, tiene un papel secundario y muere pronto junto a su esposo Manuel. Ambos tienen en un «trágico accidente» propiciado por dos personajes que en la novela se identifican como Los Ojos (Daniel) y La Sombra (Víctor) Esto fue lo que paso y cómo es la vida de ella, solo quería un poco de reconocimiento y afecto. La personalidad de Carmen M. Sosa me gustó mucho y por eso la quise dar a conocer como protagonista de su propia historia.

Carmen M. Sosa te da las gracias por compartir tu tiempo con ella.

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Publicado por rosaboschetti

Relatos, historias, ilustraciones… y flexiones sobre arte

4 comentarios sobre “Carmen M. Sosa: Fuera del camino (22)

  1. Buenos días, Rosa.
    ¡Ay, cuánto atraso llevo!
    No sé cuándo podré ponerme al día con Carmen Sosa, perooo… si es verdad lo que me ha dicho un pajarito, ¡¿tendrá su propia novela?!. Ahí podré leerla de forma más cómoda y disfrutable.
    ¿Será, será?
    Un abrazo.

    Le gusta a 1 persona

    1. Hola JascNet. jajajaja😁 Carmen M. Sosa es un personaje que sale en mi novela Malas Decisiones, pero como su participación fue muy corta decidí escribir su historia en una mini-novela (o un relato muy, muy, largo) en total son 87 páginas. Cada entrada o capítulo salió mensualmente en el blog. Ya está publicada en su totalidad, la puedes encontrar en PDF y en e-book. En el índice de su entrada pongo el enlace. Gracias por interesarte en su historia. Un abrazo 🐾

      Le gusta a 1 persona

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